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Promoviendo el auto cuidado

 

Vivimos en momentos de constantes presiones, prisas, responsabilidades, tareas por hacer, agendas cargadas y nuestra eterna frase de “no me da el tiempo”. Y mientras nos desbordamos en tareas y compromisos nos vamos olvidando poco a poco de un aspecto muy importante: atendernos a nosotr@s mism@s.  Es por eso que el tema del auto cuidado es uno que a mí entender cobra gran importancia en estos días.

 

Atendiendo nuestro auto cuidado promovemos a su vez nuestra salud física y emocional, a la vez que optimizamos nuestras posibilidades de ser felices y balanceados.

 

Comencemos por definir a qué nos referimos con auto cuidado. El auto cuidado abarca acciones que realiza una persona para promover, mejorar o mantener su salud física, mental, social y/o espiritual. Estas actividades pueden incluir buena alimentación, rutina de ejercicios y actividades para disfrute y distracción. Todas ellas redundan en beneficios para nosotr@s y las podemos tener al alcance de nuestra mano pero, ¿realmente nos comprometemos nosotr@s mism@s con nuestro auto cuidado? ¿Cuánto interés y energía volcamos para realizar un plan dirigido para nuestro auto cuidado?

 

Este tema cobra particular relevancia para la mujer puertorriqueña y latina. Nuestra cultura promueve un papel muy importante a nuestro rol de madres y cuidadoras.

 

Desde que nacemos recibimos el mensaje de la importancia de ser “buenas madres”, de anteponer las necesidades de los demás a las nuestras propias, de sacrificar nuestras metas o deseos de superación en pos del bienestar de la familia y los hijos. Aún cuando la tasa de participación de mujeres en estudios postsecundarios y graduados ha ido en aumento en PR,  así como también lo ha sido la inserción de la mujer en el mundo laboral, todavía permanece en nuestra cultura la presión de la doble jornada de trabajo, en la oficina y luego del trabajo también en el hogar. A esto le añadimos que además de ser generalmente las principales responsables de la crianza de los hijos, las mujeres en nuestra cultura tienden a ser las cuidadoras de los envejecidos de la familia, sumándole más carga a su ajetreada agenda de trabajo. La pregunta es: ¿cuán conscientes estamos de la importancia de emprender un plan de auto cuidado? Si no lo estás haciendo, hoy es un buen momento para iniciarlo. Si no tienes ideas de por dónde empezar, a continuación comparto algunas sugerencias. Recuerda siempre que el/la principal responsable de tu bienestar y salud eres tú.

 

  1. Saca tiempo para tus chequeos médicos. Una buena salud física te permitirá realizar tus funciones y te permitirá disfrutar más las mismas.

  2. Sé más consciente de lo que comes, aprende sobre las comidas saludables e incorpora las mismas a tu diario vivir.

  3. Escoge algún tipo de ejercicio que sea accesible a tu rutina de vida diaria, nada complicado que te desanime de empezar. Yo recuerdo que hacía ejercicios mientras llevaba a mis hijos a sus prácticas de pelota.

  4. Evita fumar o cualquier otro tipo de hábito tóxico que interfiera con tu salud física y emocional.

  5. Saca tiempo para tí, para practicar pasatiempos que te ayuden a soltar las tensiones del día, te relajen y diviertan. La vida se vive mejor cuando establecemos un balance entre nuestras responsabilidades y el disfrute.

  6. Si eres un ser espiritual, procura cultivar también este aspecto en tu vida.

  7. Descansa y desconéctate. Es vital que respetes tus horas de sueño y saques aparte pequeños momentos para tí, para relajarte y estar en contacto contigo mism@. En momentos de mucho estrés esto cobra aún más importancia. Sentirás que puedes manejar mejor las situaciones si estás descansad@ física y mentalmente.

  8. Cultiva relaciones interpersonales satisfactorias y un buen sistema de apoyo. L@s amig@s y familiares pueden constituir una fuente de bienestar y felicidad muy poderosa. Sacar de vez en cuando ratitos para compartir con ellos nos recarga las baterías de una manera muy especial.

  9. Mantener una actitud positiva aún en momentos de dificultades también contribuye a mantener nuestra salud física y emocional.

  10. Sintonízate y procura estar en contacto con tus emociones y pensamientos. De esta manera puedes detectar cuándo debes realizar ajustes a tu rutina e incorporar lo antes posible tus estrategias de auto cuidado.

 

 

Margarita Francia-Martínez, PhD

Directora Programa PAE United Resources, Inc.

Sistema San Juan Capestrano

 

 

 

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